Alcoy recupera poco a poco la normalidad después de la intensa tormenta que descargó en la tarde de este lunes...

Una insólita Embajada Cristiana, dentro del Palau Comtal, despide las Fiestas de Cocentaina
Cocentaina puso fin ayer a sus Fiestas de Moros y Cristianos de una forma inédita, debido a la fuerte tormenta que azotó a nuestras comarcas, y que también tuvo una notable incidencia en la Villa Condal. La situación obligó a suspender el disparo de arcabucería vespertino, debido a que los bomberos no podían desplazarse a la capital del Comtat ante las numerosas incidencias que dejaron los fuertes vientos en Alcoy, y ante ello se optó por realizar la Embajada Cristiana en el interior del Palau Comtal ya que seguía lloviendo pasadas las siete de la tarde. En el Salón de Embajadores del histórico edificio, un lugar emblemático, se efectuó la declamación a cargo de Óscar García dando paso después a una breve lucha entre el mismo embajador cristiano y el moro. Se simbolizó así la reconquista de la Villa por parte de las tropas de la cruz ante los cargos festeros del 2026 y un representante de cada Filà. A continuación, se llevó a cabo en el Monasterio de la Mare de Déu del Miracle el acto de acción de gracias y finalmente se pudo retornar con normalidad a la imagen pequeña de San Hipólito Mártir hasta la parroquia del Salvador.
















