El riesgo de lluvias no frenó el paso de Sus Majestades de Oriente por Cocentaina
Los Reyes Magos tampoco olvidaron pasar por Cocentaina en la gélida tarde del cinco de enero de este 2026 y, aunque había riesgo de lluvia, la Cabalgata se pudo hacer con total normalidad aunque la adversa climatología propició que la misma avanzará su inicio a las seis de la tarde. Pese a este cambio, el Passeig del Comtat y El Pla registraron una gran afluencia ya que fueron muchos los que no quisieron perderse la esperada venida de Melchpr, Gaspar y Baltasar.
La Asociación Tirorí-Tirorí, con el apoyo del Ayuntamiento de la Villa Condal, se encargó un año más de coordinar todos los actos relacionados con la venida de Sus Majestades y esta última fue anunciada en la tarde del primer día de este 2026 por parte del Paje Real. Este declamó el bando, advirtiendo de la pronta llegada de los soberanos, y los más pequeños pudieron lanzar las cartas con sus peticiones dirigidas a los Reyes en las buzones que portaban las burritas que lo acompañaban durante el séquito.
Ya ayer, el Paje Real volvió a la iglesia de Santa María cuando a las 15:00h sonaron con fuerza las campanas. Allí recibió a centenares de niños y niñas mientras sus ayudantes, en las casas, repartían las tradicionales bandejas con dulces y golosinas. A la misma hora, y también con las campanas como señal de advertencia, llegaron los Reyes Magos a la parroquia del Salvador en lo que se conoce como El Rei de les tres, una actividad que siempre tiene lugar en la Placeta de Sant Miquel pero que este año se llevó a cabo en el interior del templo debido a la lluvia.
La Cabalgata comenzó puntual a las 18:00h, en la parte alta del Passeig del Comtat, y estuvo encabezada por la Colla Mal Passet interpretando piezas navideñas tradicionales. Tras ellos bailes populares, la Sagrada Familia a pie, una coreografía infantil y los tres Reyes Magos sobre camellos acompañados por la Filà Llana, la Filà Mudéjares y la Peña Atlética Contestana. Los Monarcas descendieron de sus monturas al llegar al Pla y se dirigieron rápidamente al Monasterio de la Mare de Déu del Miracle en cuyo interior se llevó a cabo La Adoración, algo que hasta ahora nunca había sucedido según recordaban muchos.
Melchor, Gaspar y Baltasar se dirigieron a La Sagrada Familia, situada a los pies de la patrona contestana, y allí entregaron oro, incienso y mirra al Niño Jesús mientras sonaban de fondo las campanas del templo junto a las notas del emblemático Aleluya de Haendel. Finalmente, los Reyes se dirigieron a sus aposentos del Palau Comtal donde recogerían todo su cargamento para seguir su recorrido por la comarca antes de partir al lejano oriente con la promesa de venir en 2027.






