La herencia femenina

Artículo de opinión de Lola Alba, diputada nacional del Partido Popular

Nadie nos puede quitar la satisfacción de haber firmado el primer Pacto de Estado contra la violencia de género y su consignación.

Si hay algo en lo que todos los españoles coincidimos es que una sola víctima de violencia de género es demasiado. El Partido Popular lo ha tenido claro desde el primer momento y, por ello, desde el Gobierno y el Grupo Popular en el Congreso de los Diputados hemos trabajado sin descanso para erradicar esta plaga social. Lo hemos hecho sin demagogia, con hechos y derechos, desde el firme compromiso con la igualdad.

No lo hemos realizado solos porque entendemos que la lucha contra la violencia de género debe ser una verdadera política de Estado en la que todos estamos involucrados. El Partido Popular se marcha del Gobierno de la nación con la satisfacción de haber firmado el primer Pacto de Estado contra la violencia de género, que contempla el mayor presupuesto en la historia destinado a acabar contra esta lacra. Esto nadie nos lo puede quitar.

El pacto se suscribió el 27 de diciembre de 2017 con la adhesión de  comunidades autónomas, ayuntamientos, partidos políticos, administración de justicia y asociaciones sindicales, empresariales y asociaciones civiles. En el escaso tiempo de vigencia del pacto, apenas unos meses, el Gobierno del Partido Popular ya ha dejado deja implementado el 18% de las medidas recogidas en este compromiso social y con el 57,50% del resto en proceso de aplicación.

El compromiso del Partido Popular con las mujeres ha sido innegable, aunque la estéril polémica acerca de si estaba o no la consignación para las administraciones locales. El dinero está, aunque el resto de partidos políticos cuestionaron el cumplimiento por parte de las comunidades autónomas y afirmaron que solo cumplirían si la transferencia era finalista. Parece que solo el Partido Popular confía en los responsables de comunidades autónomas y ayuntamientos más que ellos mismos, muchos pertenecientes a los que partidos que han desencadenado esta injusta moción de censura.

Hablamos de 120 millones de euros para comunidades autónomas y ayuntamientos que estaban consignados a la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género. Sigo sin entender por qué muchos de estos grupos votaron en contra de la mayor consignación presupuestaria para la lucha contra la violencia de género de la historia para acabar gobernando, precisamente, con el presupuesto que rechazaron. ¡Qué ironía!, una más que tendrán explicar los socialistas y el resto de fuerzas políticas que negaron las cuentas más sociales de la historia de España.

Yo entiendo la política como la forma para mejorar la vida de los ciudadanos, aunque tampoco se me escapan las escaramuzas y estrategias partidistas que se han reflejado en el Congreso contra la labor del Ejecutivo. Por eso, nos hemos acostumbrado a ver una España en negro desde los discursos catastrofistas de los grupos de la oposición del Congreso. Pero la realidad, que es tozuda, no les da la razón precisamente. Hemos avanzado respecto a años anteriores e, incluso, por debajo de la media europea en muchos parámetros.

Parece que no valga que que un 12% de españolas dice haber sufrido violencia física por parte de su pareja alguna vez desde los 15 años cuando la media europea es del 20%; o que el 20% de las españolas que ha sufrido violencia dentro de la pareja ha contactado con la policía, frente a la media europea del 14%. Obviamente, no es suficiente. Insisto que con que haya una sola mujer víctima de violencia machista ya es aberrante, pero negar los avances solo se puede entender desde el sectarismo y el rencor.

No es nuestro estilo. El Partido Popular deja a la vicepresidenta y ministra de Igualdad, Carmen Calvo, mucho camino adelantado con un Pacto de Estado ya firmado y 120 millones de euros para gestionar. Desde la lealtad, aquí tiene su herencia; esperemos que no la dilapide.

 

Fin de ciclo. Ciclo nuevo

Artículo de opinión de Edu Tormo, concejal del Partido Popular de Alcoy

Mal día para dejar de fumar. No obstante a las decepciones y, porque no decirlo, enfados iniciales hay que ponerles luz. Porque además no puede ser de otra manera. Es la obligación de un político, de buena fe, trabajar y dejarse la piel por mejorar su sociedad.

Por tanto, la situación actual del PP tiene que ser una oportunidad y no una catástrofe. Es el momento de hacer autocrítica. Es el momento de analizar porque se ha llegado hasta aquí. Es el momento de replantearse estrategias. Y es el momento de elegir un nuevo organigrama del partido, capaz de dar un imagen totalmente renovada y limpia. Sobretodo limpia.

Algo ha debido hacer mal el partido, cuando hemos llegado a esta situación. Nuestros propios votantes, y los militantes, no han entendido muchos silencios y actuaciones de nuestros dirigentes. Y cuando ésto pasa se pierde el contacto con la realidad. Y ésto con los nuestros, ya no quiero decir qué pasa con los adversarios que nos quieren fuera. O con los enemigos que nos quieren arrebatar todos los votos, con una falsa imagen de salvadores de la patria. Por tanto para corregir, mejorar y crecer lo primero que hace falta es el conocimiento y admisión de nuestros errores. Para después enmendarlos. Yo no conozco otra forma.

Por otra parte, el acoso y derribo del resto de fuerzas políticas ha sido inadmisible. La situación se ha convertido en insoportable. Y sin justificar ni por un momento la corrupción, el tratamiento no ha sido justo. No se puede atacar a un partido teniendo ex presidentes de comunidad en el banquillo. Y tampoco se puede teniendo entre sus filas a investigados por fraude fiscal, a detenidos por tráfico de drogas o por delitos sexuales a menores. ¡No es justo!. Crear un mantra y repetirlo hasta la saciedad, “El Partido Popular es el partido más corrupto de Europa” a parte de no ser cierto, no es justo. ¿Es ésta la forma y manera de luchar contra la corrupción? ¿o simplemente es el atajo para conseguir el gobierno que no se consiguió en las urnas?. Lamento siempre la doble vara de medir de muchos medios de comunicación que han contribuido a este acoso y derribo.

El Partido Popular ya no gobierna España. Rajoy ya no está. No sé qué va a ser de los populistas, socialistas, batasunos y nacionalistas, golpistas catalanes incluidos. ¿A quién van echar todas las culpas de los males de España?.

Toca felicitar a Pedro Sánchez y lo felicito. Con eso y con todo, por España y por el bien de España, le deseo a Pedro Sánchez el mejor de los aciertos en su acción de gobierno. Cierto es también que la luna de miel de Pedro Sánchez se acaba con la moción de censura. A partir de ahora empieza un calvario para el nuevo presidente. Y es que parece lógico que todos los partidos que han facilitado la moción estén preparando la factura. Por ejemplo leo un titular que dice: “Quim Torra exige a Pedro Sánchez que Puigdemont sea Presidente” ¿Ya le están pidiendo que se salte a la justicia y haga Puigdemont president?. En ese escenario va a ser muy difícil gobernar.

Dicho ésto creo que en política no vale todo. Y el señor Sánchez ha llegado a la presidencia saltándose todas las líneas rojas y además es conocedor de la debilidad con la que va a gobernar (84 diputados). No se puede recabar apoyos de los que han tratado de romper España o con los amigos de ETA. Y no se puede ser incoherente tragándose unos presupuestos que hace una semana le producían urticaria. Si no fuera porque perjudicaría a los españoles, el grupo parlamentario del PP del Senado no debería aprobar los presupuestos. Pedro Sánchez no perderá la oportunidad de exculpar su acción de gobierno con unos presupuestos que el no quería. Pedro Sánchez debería confeccionar sus propios presupuestos. Ahí lo dejo…

Estoy impaciente por conocer el trato que va a dar a Podemos y a Pablo Iglesias. Si comparte el gobierno con él, le perjudica electoralmente y si no lo hace, gobernar será muy complejo.

Tarea ardua para un presidente que como el anterior socialista, es presidente por sorpresa. Con Zapatero ya sabemos como nos fue, solo espero que Sánchez no supere negativamente al de la ceja. Y que cuando acabe, la opinión pública pueda decir lo que hoy ha dicho Rajoy y piensan muchísimos españoles: “Ha sido un honor dejar España mejor de lo que la encontré”. Pero también quiero que el sr. Sánchez este tranquilo, los españoles a lo mejor no tanto, si vuelven a hundir a España en un pozo, aquí está el PP para sacarlo.

Ahora toca, desde la posición que tenemos, trabajar, trabajar y trabajar por seguir mejorando la vida de las personas. Ahora la generación de empleo y las políticas económicas le corresponden a otros. Nosotros a hacer propuestas en positivo y a fiscalizar la acción de gobierno.

Por cierto hace tanto tiempo que deje de fumar que ya ni me acordaba.

Si no aceptáis mi casa, me voy

Artículo de opinión de Maria Baca, concejala de Democracia Participativa

En los últimos días ha suscitado un gran revuelo la noticia que daban diferentes medios, sobre la reciente compra por parte de los líderes de Podemos, Pablo Iglesias e Irene Montero, de un lujoso chalé con piscina valorado en 600.000 euros.

También es cierto que no han robado a los españoles por lo que, a priori, es una cuestión que forma parte de la privacidad y la decisión personal de una persona, pero, en esta ocasión, ¿Por qué está adquiriendo tanta relevancia como para consultar a sus bases sobre esta decisión? ¿A caso la honradez y la credibilidad de una persona se miden por su situación económica?

Es muy difícil cuestionar y emitir juicios de valor sobre las personas desde la dicotomía blanco-negro, la coherencia o la moralidad dada la complejidad de mecanismos mentales, emocionales y sociales propios del ser humano, donde siempre es más acertado definirlo por sus actos. Podemos ha tendido a apoyar su discurso en estos términos, haciendo bandera de la pureza moral y ética de sus dirigentes, en contra de los privilegios y ostentaciones, donde el secretario general, Pablo Iglesias, hacía gala de sus camisas de Alcampo como muestra de sus auténticas convicciones sobre la clase trabajadora o su forma de entender la vida, pero ahora que han actuado como la casta, según ellos decían, ¿Es ético hacer lo contrario a lo que uno predica?¿ Es honesto actuar en contra de los valores que promulgas?

Sinceramente, no entiendo qué quieren obtener haciendo una consulta a la militancia salvo que sea recuperar su credibilidad que indudablemente ha quedado trastocada y reforzar su permanencia en el partido. A mi entender, Si uno ha tomado una decisión siendo consciente de que es contraria a los fundamentos de su partido, y viendo la polémica que ha generado incluso dentro de sus filas, no le pregunta a las bases, sino que dimite de su cargo porque ya no representa aquello por lo que decía luchar. ¿Qué está sucediendo? ¿Pablo e Irene son casta? ¿No saben qué son? ¿O trasladan a la militancia esta pregunta para enmascarar lo que realmente son?

La consulta o plebiscito a la militancia es una herramienta de participación directa donde se deberían consultar cuestiones estratégicas con objetivos políticos, que hacen referencia a la vida colectiva y a decisiones relevantes para la organización, no se utiliza, indiscriminadamente bajo el paraguas de la participación, para cuestiones personales que nada tienen que ver con la responsabilidad o credibilidad que deban asumir los afiliados.

Los años que vivimos peligrosamente

Artículo de opinión de Marcos Martínez, coordinador de Ciudadanos Alcoy

Tras la trilogía festera que envuelve Alcoy en una nube de maravilla y grandiosidad, en breve volvemos a pisar tierra firme. Mayo, con esta brisa fresquita que le ha acompañado, nos ha refrescado la memoria de los males de esta ciudad.

Los 300.000 € que tendremos que pagar los alcoyanos para poner el CEEM en funcionamiento, con el correspondiente retraso que sufrirá su apertura debido a su abandono desde que se terminó en 2014; el “espectacular” drenaje de la recién inaugurada rotonda del Collao; o el debate sobre la permuta de los juzgados… Son temas que nos hacen tomar conciencia una vez más de nuestra triste realidad. Quizá, lo que más nos llama la atención es la sentencia del TSJ que anula la ATE de ALCOINNOVA en La Canal. Sonrisas de unos y lágrimas de otros, alegría para los que sonríen y decepciónpara los que lloran y se lamentan ante un tema crucial para el futuro de nuestra ciudad. No es comprensible que haya gente que se alegre de que la primera Actuación Territorial Estratégica de nuestra comunidad, con la parálisis industrial que sufrimos en los últimos años, pueda escaparse de nuestras manos.

Todos tenemos un compromiso con el medio ambiente, por supuesto, pero también con nuestra ciudad y con nuestro futuro más inmediato. Todos queremos que se cumplan las leyes ambientales y se subsanen aquellas irregularidades que pueda haber, pero sin perder de vista que Alcoy no tiene ya un minuto más que perder,  que nuestra ciudad se desangra a marchas forzadas demográficamente hablando. Hablamos de una sentencia que tiene en contra a dos jueces de cinco, y que, por lo tanto, siembra dudas al respecto. Se recurrirá la sentencia, y el tiempo y los estudios e informes darán y quitarán razones.Pero precisamente tiempo es lo que no nos sobra.

Que Consellería no recurra esta sentencia entra dentro de la normalidad, pero lo que más duele es que puedan enarbolar la bandera de que están en la línea de lo demandado por el gobierno de Alcoy. La alineación de las fuerzas políticas del Botanic, con las que se felicitan por la sentencia en Alcoy, igual es pura coincidencia, y que la “parálisis” que sufre nuestra ciudad coincida con casi un par de legislaturas, igual también. Que cada uno saque sus conclusiones.

Ni podemos vivir de las fiestas, ni podemos vivir del turismo. Alcoy ha sido siempre una ciudad industrial, y necesita la industria para subsistir tanto como el agua, y el equilibrio entre ambos debe ser el objetivo común,  teniendo siempre en cuenta a los inversores.

Me vienen a la mente aquellas películas del western americano, como “El Álamo” o “Murieron con las botas puestas” en las que cuando llegaba el séptimo de caballería, no quedaba nadie a quién rescatar. Confiemos en que este no sea el caso.

Això no vull pagar-ho jo

Article d’opinió d’Evarist Carbonell, component de Ciudadanos Alcoy

Per a sorpresa i indignació dels alcoians, que veiem que per falta de cura i de coordinació entre les Administracions local i autonòmica, ara ens trobem en que fan falta, ni més ni menys, 300.000 € per a poder transferir a la Generalitat l’edifici que es va construir per a servir de Centre de Malalts Mentals i que es troba, quatre anys després de la seua finalització, en un estat lamentable, degut lògicament a la barbàrie de determinades persones que l’han destrossat, però també a la desídia de l’ajuntament, que no ha fet res per impedir-ho i de les dues Administracions implicades, que no han sigut diligents a l’hora de fer l’oportuna transferència i posada en marxa de les instal·lacions, que a més son molt necessàries. Sols les reparacions necessàries suposen aproximadament un 10%  del cost de l’obra, que si no estic mal assabentat es va projectar per un valor de 3.6 milions d’euros.

I en este cas, no es pot al·legar que les dues administracions eren de color diferent i que per això s’han produït diferències que han provocat el problema, perquè encara que quan es va finalitzar l’obra en desembre de 2014 a la Generalitat governava el PP, tan sols mig any després va canviar el color polític i van entrar a governar el PSOE junt a Compromís, i amb el suport de PODEM, en l’anomenat Pacte del Botànic. Pacte, que sempre ens han dit que venia a salvar a les persones, i que hagués pogut estar més diligent, perquè eixa obra que s’ha fet a Alcoi realment anava enfocada a unes persones i a unes famílies, que realment necessiten moltíssima ajuda.

El problema és que no és la primera vegada que situacions semblants passen, siguen per un motiu o per altre, però sí que ens agradaria que fora l’última vegada que es donara una situació com aquesta, que a més de produir un  important retard, ens costa diners com a ciutadans. I pense que el menys important és qui ho pague, si l’ajuntament, la Generalitat o l’estat espanyol, inclús Europa, ja que el problema principal no és qui ha d’assumir les despeses, si no el fet de que hi hagen despeses addicionals per falta de competència. Ara vindrà el temps de tirar-se les culpes uns als altres, que si jo ho havia fet bé, que si faltava no sabem bé quin paper, que si l’informe de, que…

Però això no deu servir-nos als ciutadans, que veiem que uns diners que es podrien utilitzar per a altres qüestions importants per a la nostra ciutat, se’n van pel desaigüe i es perden sense que ningú ho puga remeiar. Ja sabem que són casos diferents, però ja ens va passar en el cas dels nous jutjats, que per a poder inaugurar-los va fer falta posar, per part de qui siga, un bon grapat de diners, ja que com en este cas, degut al temps transcorregut, les inclemències del temps, els actes vandàlics i alguna altra coseta, les instal·lacions no estaven en condicions per a que es pogués donar el servici per al que es va construir.

I d’una manera o una altra anem perdent diners, necessaris per a la ciutat. Edificis que s’abandonen i que poc a poc, pel temps i pels actes de persones sense cap civisme, arriben a destrossar-se i a no poder tornar a utilitzar-los. Els jutjats vells de la plaça d’Al-Azraq, però també i ja fa molt de temps, les instal·lacions militars del Molí Paià, i altres exemples que tots coneixem i que ens fan sentir, que els diners es perden.

I menys mal, que ens alguns altres casos s’ha pogut arribar a temps i edificis i instal·lacions que s’hagueren pogut fer malbé, s’han recuperat per a la ciutat, com ara les velles aules verdes, destinades a Centre d’Educació Vial o el vell col·legi Miguel Hernández, utilitzat en l’actualitat per l’Escola Oficial d’Idiomes. Però també ens trobem en instal·lacions que han estat arreglades amb molts diners, que han estat finançats d’una o altra manera i als que actualment se’ls dona molt poc ús, la qual cosa pot fer que en un temps relativament curt, es troben de nou en un estat de deteriorament important, com pot ser l’antiga església de la Mare de Deu dels Desemparats, actualment Casa del Nadal i l’antic Asil, que es van arreglar en motiu de la Llum de les Imatges i que en l’actualitat, crec que tenen molt poca vida.

Però no és un mal sols de la nostra ciutat, en això podem estar tranquils, ja que exemples de tot açò en podem trobar arreu de la nostra Comunitat, com les instal·lacions de la vella Fe a València, que va ser abandonada en temps del PP per poder construir el nou hospital, però sense que ningú li done una utilitat a eixes velles instal·lacions, que de  segur podran servir per a alguna cosa, i no sols per a anar deteriorant-se i per que dins d’alguns anys caiguen o s’hagen d’enderrocar degut al seu estat.

En algun moment de la nostra història es va escoltar allò del “NuncaMais”. Esperem i desitgem que açò que ens ha passat ara a nosaltres amb el Centre de Malalts Mentals, no torne a passar Mai Més. De segur que tindrem més edificacions públiques que podran albergar diferents servicis totalment necessaris per a la nostra ciutat.

Esperem que així siga.

Alcoy… o la paradoja del asno de Buridan

Artículo de opinión de Enrique Peidro, componente de la directiva de Ciudadanos Alcoy

Cuenta la historia que, hace ya muchos años, había un asno cuyo dueño le ponía todos los días dos montones de heno para comer. El animal, sin dudar, se lanzaba indefectiblemente al mayor de ellos para alimentarse. Un día, sin embargo, el campesino quiso hacer una prueba y colocó dos montones de paja exactamente del mismo tamaño, uno a cada lado del granero, a la misma distancia del asno. Este, desconcertado, fue incapaz de decidir cuál de ellos comer, quedándose quieto, paralizado por la duda, lo que le llevó a morir de hambre.

Esta paradoja, atribuida al teólogo medieval Jean Buridan, ejemplifica perfectamente la situación que vivimos en nuestra ciudad. A principios del siglo anterior, Alcoy era un referente industrial en toda España. A finales de esa misma centuria, “alguien” apostó por convertirla en una ciudad turística y de servicios. Y hoy… Bueno, hoy no somos ni una cosa ni otra.

La falta de definición a la que nos tiene sometido el actual gobierno municipal nos está llevando a vivir una situación similar a la del burro de la paradoja, y esto nos puede acarrear consecuencias funestas. Empezamos a sufrir síntomas de desnutrición económica, de anemia demográfica, y se percibe una falta acuciante de trabajo con el que alimentar la sostenibilidad de la actual población. Hay que poner remedio a esto antes de que sea demasiado tarde.

En Ciudadanos (Cs) sabemos cuál es el modelo económico que queremos para nuestra ciudad. Tenemos una apuesta clara y sin ambages, que pasa por implantar una serie de medidas que propicien la reindustrialización de Alcoy. Hay que dar facilidades a las empresas para que se instalen en nuestros terrenos, y no poner trabas y obstáculos insalvables, tal y como sucede en la actualidad. Por eso en Cs lamentamos que proyectos interesantes como el de AlcoiInnova sufran tantos retrasos e inconvenientes para poder convertirse en realidad. Desde la legalidad, respetando el medio ambiente y salvaguardando nuestro paisaje, pero con un objetivo claro. Pero no nos contentamos con esta iniciativa. Queremos más.

Si existe la posibilidad de crear suelo industrial en otros espacios, apoyaremos que se cree. Si se trabaja por conseguir un polígono mancomunado y ello repercute en beneficio de nuestra ciudad, trabajaremos para conseguirlo. Nuestras políticas irán encaminadas a la creación de empleo, a tratar de que Alcoy recupere ese esplendor de antaño y sea, de nuevo, un referente laboral y de empleo, a la vez que una ciudad atractiva tanto para sus habitantes como para la numerosa gente que nos visita.

Así nos lo planteamos para esta legislatura a la que apenas le queda un año de vida. Y así lo volveremos a proponer para la siguiente. Todavía no es demasiado tarde. Que no nos pase como al asno de Buridan.

Sobre el respeto

Artículo de opinión de Evarist Carbonell, miembro de Ciudadanos Alcoy

Dice la Real Academia Española de la Lengua (RAE) respecto de este  término, en sus acepciones primera y segunda, “veneración, acatamiento que se hace a alguien” y “miramiento, consideración, deferencia”.

Estas definiciones difícilmente pueden dar en la diana respecto de aquello que pide una persona cuando solicita respeto, pero respeto respecto de qué o respecto de quien, sería la cuestión que cabría plantear.

Toda persona tiene un derecho intrínseco a que se la respete como tal, solamente por el hecho de serlo y en este sentido no tiene ningún sentido que a una persona se le pierda dicho respeto, pues por su sola condición de persona lo merece.

Otra cuestión más discutible sería el respeto que hay que tener frente al ejercicio que esas personas puedan hacer dentro de su profesión o en el ejercicio de sus actos, tanto públicos como privados y en este sentido, el respeto hay que ganárselo, por lo que no se puede exigir a la población el respeto frente a una determinada acción emanada de la condición de una determinada persona. Se debe respetar a todas las personas pero sus actos y decisiones pueden no ser respetadas, aunque sí acatadas, y por tanto se puede opinar y dar opinión respecto de esos hechos, palabras, acciones, etc.

Acatar una cuestión no significa respetarla, pues el acatamiento se puede deber a la posición dominante de la persona que la emite y así, el empleado acata las órdenes que le da su jefe aunque no necesariamente esa acción de acatamiento implicará que respeta la decisión, ya que esta puede ser injusta, pero el simple hecho de que la persona de la cual emana la orden esté situada jerárquicamente por encima del que la ejecuta hace que sea realizada. Eso no significa que la persona ejecutante asuma e interiorice la orden recibida ya que esta puede ser contraria a su ética, a su moral o a los principios de vida y creencias propios.

Y por supuesto se tiene el derecho a la discrepancia, derecho a poder opinar y decir aquello que se piensa respecto de la orden recibida o respecto de la opinión de otra u otras personas. Se puede leer un artículo de opinión o cualquier otro tipo de documento, y se puede estar de acuerdo o no con el autor o autores, que merecen por el hecho de ser personas todo el respeto, pero se puede discrepar y en ese caso se debe dar argumentación respecto de la cuestión con la que no se está de acuerdo. En eso está la riqueza del ser humano, en poder discrepar del otro, siempre respetándolo como persona. Y se puede discrepar de todo, incluso de aquello a lo que se le ha dado una condición de infalibilidad o de respeto necesario, cuestión esta que no viene determinada por ningún ser superior, si no por los propios hombres a los que les viene muy bien el investir a sus palabras de magnificencia.

Quien habla o escribe para dar su opinión o para sacar unas conclusiones, a partir de unas premisas puede equivocarse, y si se equivoca, es deber del resto de ciudadanos hacérselo ver para que pueda salir de su error, si así lo considera o bien, mantenerse en su opinión a pesar de poder estar equivocado. En esto los humanos somos muy proclives a querer mantener nuestras opiniones y/o argumentaciones aunque se nos den pruebas fehacientes de nuestro error. Pruebas y argumentaciones que se deben dar, siempre desde el respeto hacia la persona.

Hay que respetar plenamente a la persona pero sus opiniones, acciones, etc. han de hacerse merecedores de ese respeto. Desgraciadamente, en este momento que nos ha tocado vivir, son muchas las personas e instituciones que demandan respeto hacía sus decisiones, aunque estas decisiones no sean compartidas por cientos de miles de otras personas. Y aquí estriba otro de los problemas, que el disentimiento por parte de la mayoría de la población tampoco implica que haya error en los planteamientos o en las decisiones de quien las emite.

Por lo tanto, acatemos aquello a lo que estemos obligados, aunque no lo compartamos pero opinemos y argumentemos, siempre desde el respeto, para de esta manera poder conseguir mejores axiomas, que nos permitan avanzar en una sociedad que pretende progresar para que sus ciudadanos tengan mejores condiciones de vida de las que se tuvieron en el pasado o incluso de las que se tienen en este momento. La sociedad está llamada a evolucionar y nunca a involucionar.

Con el Plan Edificant también llegamos tarde

Artículo de opinión de Amalia Payá, concejala del Partido Popular en Alcoy

El gobierno de Ximo Puig y Mónica Oltra nos tienen acostumbrados a eludir su responsabilidad como gobierno y hacerlas recaer sobre los ayuntamientos. Lo que comúnmente llamamos escurrir el bulto.

La gestión de dependencia, renta garantizada, pobreza energética e igualdad, son algunos ejemplos de cómo el Pacte del Botànic se desentiende de sus atribuciones y carga a los Ayuntamientos estas competencias. Atribuciones a las que los ayuntamientos se cogen como a un clavo ardiendo para poder financiarse de alguna manera desde la Generalitat.

Sobre el ‘Plan Edificant’

Pues bien, el Pacte del Botànic nos sorprende ahora con el “Plan Edificant”. Un plan destinado a la construcción de colegios, ante el evidente fracaso de su promesa de acabar en esta legislatura con todos los barracones y en el que redirige la responsabilidad de gestión a los ayuntamientos.

De esta manera serán los ayuntamientos los responsables de redactar proyectos, realizar los procesos de licitación para la construcción, ampliación o reforma de los centros educativos, seguimiento de las obras e incluso financiar posibles sobre costes. Todo ello siguiendo las órdenes del conseller Vicent Marzà desde la ConsellerIa de Educación.

¿Qué le toca a Alcoy?

Desde el Ayuntamiento de Alcoy se han solicitado 17 actuaciones para los institutos  Andreu Sempere, Pare Vitoria y Cotes Baixes. Así como para los colegios Sant Vicent, Romeral, Miguel Hernández, Horta Major y el centro Tomás Llacer.

Todas estas actuaciones deben ser valoradas económicamente, presentar las memorias  a la Conselleria de Educación y seguir con el procedimiento administrativo y burocrático ineludible para que ésta dicte una resolución. Es decir, nos “prometa” abonar el importe solicitado para llevar a cabo dichas actuaciones, en cómodas anualidades. Desde el año 2018 al 2022.

Como puede deducirse, todo este proceso es largo y complicado, pero el Ayuntamiento de Alcoy todavía no lo ha empezado y se desconoce cuando comenzará. Mientras tanto, ya se han dictaminado 31 resoluciones en las que se han asignado 32 millones de euros para 20 municipios. Además otras 50 resoluciones son inminentes.

Incompetencia socialista para coordinar los recursos municipales

Si hay algo en común entre el Gobierno de la Generalitat y el Ayuntamiento de Alcoy, además de sus siglas políticas, es la manifiesta incapacidad de gestión.

La Generalitat evita actuar sobre sus responsabilidades, obligando a los ayuntamientos a hacer un trabajo que no le corresponde. Por su parte, el Gobierno Municipal Socialista nos demuestra, una vez más, su incompetencia a la hora de coordinar los recursos municipales para solicitar ayudas.

Esta incompetencia e incapacidad de gestión del gobierno socialista, hace peligrar el que podamos optar a este plan. Aunque no sea ni de lejos el mejor plan para un ayuntamiento, son muchas las poblaciones que ya tienen su resolución o están a la espera de ella.

Sin embargo, el gobierno municipal con Toni Francés a la cabeza, apenas ha dado el primer paso en todo el proceso de solicitud. De hecho todavía no conoce el coste de las actuaciones que pretende llevar a cabo, una situación que nos puede situar al final de la cola.

En resumen, la gestión socialista en el Ayuntamiento de Alcoy hará que no lleguen los fondos del ‘Plan Edificant’ para esta anualidad, destinados a financiar actuaciones que  Alcoy necesita.

La precarietat mata al treballador

Article d’opinió de Paco Luque, responsable Salut Laboral i Medi Ambient CCOO Comarques Centrals

Açò és un fet demostrat per la taxa de sinistralitat que venim patint.

No és casualitat que portem 5 anys de repunt en els accidents de treball, just des de l’última reforma laboral que va aplicar el Govern i que deixa al treballador en les pitjors condicions conegudes desde fa dècades.

En els anys de la bambolla immobiliària el creixement econòmic s’acompanyava d’inversió, encara que escassa en moltes ocasions, en prevenció. No obstant açò ara, la prevenció s’ha convertit en una molèstia que interfereix en els plans econòmics d’algunes empreses.

De res han servit els 23 anys que portem amb la nostra Llei de Prevenció de Riscos Laborals. Anys en els quals els treballadors hem hagut de barallar per a fer complir amb una llei en la qual ningú creia. Anys de treball i obstinació en els quals avancem lentament però amb pas ferm per a tractar de salvaguardar la nostra salut i integritat i, de pas, augmentar d’aquesta manera la productivitat i eficiència en les plantilles de treball, perquè…Si!!! Senyors empresaris…

La prevenció també els beneficia, les empreses no perden diners i obtenen beneficis si s’aplica una correcta Prevenció Laboral que minimitza al màxim o perquè no, eradica els accidents laborals i malalties professionals.

Tot aquest esforç es va evaporar amb la reforma laboral que diuen, ha portat la recuperació econòmica a costa de la major precarietat coneguda en democràcia. És hora , commemorant el 28 d’Abril dia mundial per la Seguretat i Salut en el treball tornarem a exigir, revertir la situació i tornar a la senda dels drets.

Des de CCOO proposem:

– Reforçar la figura del delegat de prevenció, així com establir delegats de prevenció territorials o sectorials.- Recuperar inversions en prevenció.

– Derogar les normes que han impedit que tots els col·lectius tinguen el mateix grau de protecció de la seua salut, en particular les reformes laborals que han estès la precarietat.

– Reforçar els mecanismes de control del compliment de la legislació en matèria d’igualtat.

– Intensificar les polítiques actives en matèria de prevenció dotant amb els suficients mitjans econòmics i humans als organismes tècnics com l’ Institut Nacional de Seguretat i Higiene enTreball o els instituts autonòmics.

Mitxa

Article d’opinió de Fonèvol

És la paraula clau, en 2002 es va aconseguir llevar-li a una festera el dret a fer esquadra decretant que les esquadres no podien ser mixtes.

Des d’aleshores eixa parauleta ha aconseguit endarrerir que les dones participaren en formacions rellevants en les nostres festes tretze anys. Una xicoteta escletxa en la paraula ha permés que en 2017 l’arrancà de Diana fos mixta, eixa mateixa esquerda ha fet que en 2018 cinc dones i dos xiquetes participen en la Glòria. Les quatre glorieres de l’hospital i les del carrer demostren que les dones volem i podem. Els actes mixtos han sigut igual d’emocionants que els altres, continuar amb la segregació ja no té sentit.

L’altra segregació, la de les diferències perceptibles en els trages, també ha servit a la causa integrista. Però els uniformes femenins cada dia s’assemblen més als oficials. Les filaes canvien els vestits de manera progresiva. Les filaes integradores han eludit els impediments posant un vestit casi igual a l’oficial i dibuixant-lo diferent, canviant el color d’una cinta o substituint una lluna per una estrela. Diferències que pogueren revertir-se fàcilment.

Senyors del Casal, no poseu més traves, les esquadres han de ser mixtes i els trages han de ser iguals per a tots els membres de la filà. Quants anys més penseu que podreu mantindre la desigualtat? Esteu segurs de que ho voleu fer?