Beniarrés se volcó de nuevo con sus fiestas patronales

Beniarrés volvió a convertirse durante el puente de agosto en uno de los principales focos festivos del Comtat. La localidad celebró entre el 14 y el 18 de agosto sus fiestas patronales, unas jornadas marcadas por la elevada participación y por un amplio programa en el que se combinaron los actos religiosos, los Moros y Cristianos, la pólvora y las actuaciones musicales.

La programación arrancó, no obstante, mucho antes con una intensa Semana Cultural que sirvió de antesala a los días grandes. Durante esas jornadas hubo teatro, conciertos, conferencias, recitales y cenas populares, además de propuestas para diferentes públicos. Entre ellas destacó la actuación del Mago Hugo Aracil y tampoco faltó la tradicional Globotà, uno de los momentos más esperados de la previa de los festejos.

El inicio oficial de las fiestas llegó el 14 de agosto por la tarde con La Vespra y el Pregón, antes de dar paso a una de las jornadas centrales. La tarde del sábado 15 estuvo marcada por la Entrada de Moros y Cristianos, en la que participaron las Filaes Moros del Benicadell, Guerrers del Cid y Maseros. Precisamente, la Filà Maseros celebró de manera extraordinaria su décimo aniversario, dando un carácter especial a su participación en el desfile con varias escuadras especiales conmemorativas de la efeméride. La jornada, condicionada también por la tormenta que cayó a mitad de la tarde y que no interfirió finalmente en el desarrollo del desfile, incluyó la tradicional procesión en honor a la Virgen de la Asunción pasadas las nueve de la noche. Ya el domingo 16 el protagonismo pasó a Sant Roc y los Quintos, que después de todo un año preparando su fiesta tomaron parte en los pasacalles, la misa solemne y la procesión. Un día después, el lunes 17, Beniarrés rindió homenaje al Santíssim Crist de l’Empar, en otra jornada marcada por los cultos de carácter religioso, la procesión y más iniciativas lúdicas.

La Cueva Santa volvió a reunir a todo el pueblo

El fin de fiesta llegó el 18 de agosto, día grande para Beniarrés, con los actos dedicados a la Virgen de la Cueva Santa, patrona del municipio. La programación incluyó la misa solemne, el disparo de una traca, la ofrenda floral y, por la noche, una de las procesiones más multitudinarias del calendario festivo de la localidad “llegamos cansados a este día porque ya hemos tenido mucha actividad antes, pero cada año el pueblo de Beniarrés se vuelca en venerar a su patrona”, explicaba en COPE ALCOY el alcalde, Francisco Sellés, quien recordaba que la procesión de la Cueva Santa suele congregar a más de un millar de participantes. El regreso de la patrona al templo estuvo acompañado por el tradicional Fervori, tras un vistoso un castillo de fuegos artificiales antes de que la Virgen de la Cueva Santa entrara en la iglesia.

La música tuvo también un importante peso durante todas las fiestas. Por Beniarrés pasaron las orquestas Euforia, Scream, Carnavalia on Tour y Montecarlo, encargadas de prolongar la celebración durante las noches festivas. Finalmente, ya en la madrugada del 19 de agosto, la tradicional Cordà puso el punto final a los festejos, cerrando varios días en los que Beniarrés volvió a combinar devoción, tradición, pólvora y fiesta.

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