Ciutadans d’Espanya, ja sóc aquí

Article d’opinó d’Aleixandre Sanfrancisco, regidor de Guanyar Alcoi

El passat dilluns 31 d’octubre En Mariano Rajoy Brey, president del Partit Popular, va jurar el seu càrrec de president del Govern al Palau de la Zarzuela. A l’acte acudiren entre d’altres, el notari major del Regne, el president del Tribunal Suprem, i el president del Tribunal Constitucional, la presidenta del Congrés i el president del Senat.

Tot i que l’acte estava previst, no, vaig deixar de sentir una enorme tristesa. L’home que li deia a Bárcenas el 20 de gener de 2013 : “Luís. Lo entiendo. Se fuerte. Mañana te llamaré. Un abrazo.”

El president d’un partit ple de casos de corrupció, que no ha sabut o no ha volgut traure del  PP tota una sèrie de persones imputades, algunes d’elles condemnades i en la presó, té la barra de presentar-se per a president del Govern?.

Què pensaran de nosaltres, els espanyols, a Europa i al món quan ens donem un president amb eixe currículum ?.

I què pensaran d’un partit, el Partit Popular que no l’ha reballat fora ?. Per eixa estima a Espanya que proclamen l’haurien de fer dimitir.

El mal moral que fa a la societat espanyola l’elecció d’aquest president amb tota la motxilla que porta per ser el líder del PP, infestat de casos de corrupció, és immens.

De poc ens aprofiten el Tribunal Suprem, el Tribunal Constitucional, el Congrés i el Senat si no hi ha vergonya (decència).

Amb llistes obertes, el resultat de les votacions del Congrés hauria estat un altre. Pense que els vots del PSOE sobretot, haurien canviat prou.

“Entre les deformacions del sistema democràtic, la corrupció política n’és una de les més greus, perquè traeix al mateix temps els principis de la moral i les normes de la justícia social; compromet el correcte funcionament de l’Estat, influint negativament en  la relació entre governants i governats; introdueix una creixent desconfiança  respecte a les institucions públiques, causant un progressiu  menyspreu dels ciutadans  per la política i els seus representants, amb el consegüent afebliment de les institucions. La corrupció distorsiona de soca-rel el paper de les institucions representatives, perquè les utilitza com terreny d’intercanvi polític entre peticions clientelistes i prestacions dels governats. D’aquesta manera, les opcions polítiques afavoreixen els objectius limitats  dels qui posseeixen els mitjans per influenciar-les i impedeixen la realització del bé comú de tots els ciutadans”.

Aquestes paraules del “Compendi de la Doctrina Social de l’Església” edició del 2005, eren premonitòries del que ens ha passat.

Segur que cadascú de nosaltres, té alguna cosa a fer, per tal d’anar redreçant el rumb d’aquesta societat nostra, que no va per bon camí. Si esperem que només la classe política ho faça, anem apanyats. Hi ha massa feina a fer, i és massa important per  deixar-ho sols a les seues mans.

Ultrajante demagogia

Artículo de opinión de Jorge Sedano, portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Alcoy

“Yo no llegué hasta aquí para arrugarme ante una recua de violentos. Los “puta, puta”, las latas de cerveza y las monedas lanzadas, con más o menos puntería, son el precio que pago con gusto por poder decir que sigo siendo libre. Y que no tengo miedo…”

Son palabras textuales de mi compañera y Diputada Nacional por Ciudadanos Marta Martín a la salida del Congreso donde todos sabemos qué ocurrió, cómo se produjo y quién les alentó y felicitó. El “putas, putas” no era sólo para mi compañera Marta, iba dirigido a todas las diputadas que no piensan como los del griterío: “Por sus obras los conoceréis”.

Mi compañera Marta dice que no tiene miedo, y lo sé. Es necesario ser valiente para estar en política. Yo, como ella, tampoco he tenido miedo nunca. Pero algo está pasando en la política que nos debe preocupar a todos: la semilla del odio está aflorando en muchos jóvenes, y esto es difícil de entender. Jóvenes que, en su mayor parte, pertenecen a una generación que ha nacido y crecido entre “algodones políticos” (nuestra transición fue modélica) y sin embargo algunos echan espuma por la boca.

Oyendo su dialéctica, cualquiera pensaría que algunos estuvieron en el frente, sufrieron las penurias de la “puta” Guerra Civil e incluso, supuestamente, la bota de Franco, en primera persona, sobre su cuello. Esto es difícil de explicar, pero está ocurriendo. Y es digno de análisis como fenómeno social y merecedor de una profunda reflexión.

La semilla del “puto” odio está siendo perfectamente inoculada con políticas de laboratorio en una parte de nuestra juventud. Y esto no es bueno y, además, tiene consecuencias directas en una sociedad desnortada, sumergida en una lacerante crisis económica, de oportunidades, de valores, y con las principales instituciones desparramadas por el pasillo del hospital, justo al lado de la puerta de psiquiatría.

Defender y mantener la democracia y sus valores no es fácil y nunca ha sido gratis: que le pregunten al diputado socialista Eduardo Madina, porque a Miguel Angel Blanco ya no le podemos preguntar nada…

La demagogia puede ser gratis, siempre que se mantenga el respeto a los demás. Lo otro, la “puta” demagogia no debería salir gratis jamás y todos, como sociedad, deberíamos tener el coraje de denunciarla y plantarle cara. Marta, gracias por no tener miedo, cómo tampoco lo tienen el resto de diputadas; pero gracias, sobretodo, por decirlo en voz alta.

La altura de miras, y la imagen de entereza, coraje y saber estar del Diputado Socialista Madina frente a Rufián hace que muchos sigamos creyendo que nuestra democracia, con defectos, tics y vaivenes, ha sido, és y siempre será nuestra casa común, nuestro triunfo. Las nubes de  lágrimas, los chorros de sudor y el manantial de sangre inocente vertida por tantos españoles ha valido la pena. A ellos les debemos lo que somos y lo mucho que hemos conseguido. ¡Claro que ha valido la pena!

500 días y 500 noches

Artículo de opinión de Eduardo Tormo, edil del Partido Popular en el Ayuntamiento de Alcoy

Esta semana celebro por partida doble: por un lado mi cumpleaños, algo que siempre es una ¡buena señal! Y en el que he recibido el cariño y la cercanía de mi familia, de mis amigos… Pero también el de muchas más personas que apenas conozco, quizá por qué por otro lado, se cumplen 500 días de mi juramento, mi compromiso, como Concejal de Alcoy y eso me hace más visible. Confío en que no sea sólo por eso, sino porque consiga trasmitir lo que creo que ha de ser la política.

Reflexiono en los motivos por los que un día, hace ya más de 25 años, tome la decisión de afiliarme al Partido Popular y los que me llevaron a aceptar la propuesta de entrar de número dos en la candidatura municipal de mi partido en 2015… ¡Son los mismos!

Firmes e intactos a pesar de la ingenuidad que uno tiene a los 21 años y después de haber vivido este último año y medio la experiencia de defenderlos desde mi lugar de Concejal.

Sé que el momento en que he accedido a la política activa, es convulso, y justamente ahora es cuando más desprestigio tiene… Es difícil representar una posición vilipendiada por una corrupción de la que miles de compañeros y yo no somos culpables sino que condenamos enérgicamente…

Pero no me quejo, al contrario, lo decidí con la libertad de saber lo que significa tener las manos limpias y la conciencia tranquila. Lo que defendí hace 25 años, lo defiendo ahora: que uno tiene que venir a la política a servir y no a servirse, a aportar ideas que mejoren la sociedad y la calidad de vida de los ciudadanos, a solucionar los problemas de las personas y no a crearlos. En resumen: ser capaz de cumplir los compromisos adquiridos con los votantes y con uno mismo. Shakespeare dice que “Sí eres fiel a ti mismo no podrás ser falso con nadie”…. Pues eso.

Y desde luego es necesario que seamos capaces de ilusionar a las personas, de crear, de construir, de acercar la política a la sociedad, y que la sociedad pueda utilizarla como una herramienta más para cambiar el mundo a mejor.

En estos 500 días he aprendido que “Unas veces se gana y otras se aprende” (Alex Rovira), he aprendido a admitir las críticas constructivas y a estudiarlas para mejorar primero como persona y después como político. Además también he aprendido a obviar aquellas críticas vacías, que en realidad no aportan ni discrepan en nada, que simplemente utilizan la descalificación como arma arrojadiza, pues nada…Cito la sabiduría de Cervantes: “Ladran… luego cabalgamos”. Y he ganado la certeza de saber que nada de lo que es importante en la vida es fácil, pero merece la pena.

Manolo, deixa-ho estar

Article d’opinió d’Estefania Blanes, portaveu de Guanyar Alcoi

Sense acritud, de veritat. Demanar a Manolo Gomicia que renuncie no és una rabinada: realment és fruit de la reflexió i el repòs de les últimes notícies al voltant del Pla General i no només això, sinó d’altres assumptes relacionats amb el futur de la nostra ciutat. I, precisament, pel futur de la nostra ciutat, des de Guanyar Alcoi creiem sincerament que Gomicia hauria de plegar.

Cite a l’alcalde d’Alcoi Toni Francés, a la pàgina web del propi Pla General (en castellà, perquè la web del Pla General mai ha estat en valencià): “El Plan General es el documento más importante para definir el perfil físico de la ciudad y el futuro de nuestro entorno”.

El Pla General és això, sí; i moltes coses més. És el conjunt de regles que en major mesura poden afectar a les propietats immobiliàries de les persones; aquella normativa que pot arruïnar la família que havia invertit els diners estalviats en uns terrenys per fer-se una caseta; o que, per contra, pot fer-te ric requalificant la teua propietat de la nit al dia. Que li ho diguen, si no, al cosí de Miguel Peralta, el propietari de La Española, que va comprar uns terrenys amb quatre oliveres i ara li ho han arreglat per què allà puga haver indústria, sòl residencial, hotels i comerços. Mira tu quina sort.

Doncs bé, aquest Pla General, tan important i decisiu, s’ha convertit en una ‘xapussa’ d’enormes proporcions. S’ha de recordar que ja va nàixer fet un bunyol sospitós, va continuar aprovant-se amb l’ajuda de Sedano i amb total precipitació i presses, i resulta que fins i tot en la seua exposició pública estava mal: el document exposat no era l’aprovat. Des de Guanyar Alcoi, vam detectar l’existència d’aquest error i ho vam fer públic, entre altres coses perquè som l’oposició i cobrem diners dels ciutadans precisament per a fer aquestes coses.

Doncs no content amb fer-ho rematadament mal, el senyor Gomicia ens va respondre amb insults. Ens va dir que patíem de paranoia; i, tan ocupat en desqualificar-nos, ni va tindre temps d’alçar el telèfon i preguntar al departament d’Urbanisme, on li hagueren dit el que havia succeït.

Les excuses de l’altre dia en què Manolo Gomicia deia que no l’havien avisat potser en un primer moment ens van semblar correctes. Una errada és un errada, això està clar. Però, ja dic, amb dies de reflexió pel mig, he de dir que no: no són suficients. Quan vam denunciar que el PSOE tenia barra lliure a l’Àgora ja van posar com a excusa (després d’insultar-nos) que era un error administratiu; val, aleshores podia ser així, i tampoc tenia més importància que la cara dura d’alguns respecte als recursos públics. Ara, no. Ara és diferent, perquè es tracta del document urbanístic més important. I no pot seguir en mans d’algú que ni es molesta en comprovar si hi ha alguna errada en el procés. Que posa per davant la injúria a l’adversari polític que no la gestió eficaç. Que vetlla més per la imatge pública del seu partit que pel futur d’Alcoi.

Però no és només això: ara per ara, Manolo Gomicia projecta la imatge del cansament, del desencís, de l’apatia i de l’esgotament. Escoltar-lo parlar convida a mudar-se a un altre poble. No ens estranya que es faça un esforç econòmic en propaganda per vendre la gestió municipal, perquè realment el regidor que ens ha d’il·lusionar no transmet més que desànim. Amb una excepció: quan ens va respondre a l’assumpte del Pla General va mostrar una mica d’energia, sí. Però per a insultar-nos, quan tothom sap que l’insult és la resposta quan acaben els arguments. I així el senyor Gomicia ha quedat retratat; i amb ell el seu govern.

El govern no se n’anirà, clar, perquè per mal que ho faça sempre tindrà recursos per vendre una gestió òptima mentre la ciutat cau a trossos (literalment): li diuen Alcoidemà, o despús-demà, o en passar festes. Però, senyor Gomicia, deuria vostè plegar: ha fracassat en l’EDUSI, no sabem cap on va l’Àgora ni la política de promoció econòmica, encara no ens han sabut ni explicar què és la Smart City, i el Pla General ja costa prendre-se’l seriosament. Senyor Gomicia, vaja-se’n. Manolo, deixa-ho estar.

 

Todo lo que el cartel nos ha dado

Epílogo del cartel de fiestas. Los hermanos Piñero hablan de la obra un año después de haber recibido el encargo para realizarla

Ha pasado ya un año desde que el Ayuntamiento de Alcoi confiara en nosotros para diseñar el cartel de las Fiestas de Sant Jordi. Doce meses que no han hecho mella alguna en un recuerdo que permanece en nuestras cabezas fresco, reciente e inmediato. Por derecho propio, el momento pasó instantáneamente a ocupar un lugar de honor en nuestra memoria vital: esa que solo encuentra acomodo en los pliegues que llevan de la cabeza al corazón.

Como alcoyanos, festeros y navegantes profesionales en las aguas de la creatividad y la artesanía, este sueño llevaba ya mucho tiempo asomando la patita en nuestras mentes. Nuestra conexión con esta ciudad, tan pródiga en talento vinculado a disciplinas como la pintura, la fotografía, la escultura o el diseño nos había llevado de forma natural a anhelar un encargo que, éramos conscientes, podía no llegar nunca.

Un regalo compartido

Por eso, cuando la alegría nos llegó, fue por partida doble. Literalmente. Porque no solo se nos presentaba la oportunidad de trabajar en algo que llevábamos tiempo imaginando.
Íbamos a poder hacerlo juntos. Los dos hermanos “Los Piñero Brothers” íbamos a poder compartir uno de los momentos más especiales de nuestras vidas y complementar nuestras respectivas disciplinas profesionales en un proyecto común que los dos entendimos como un regalo más que como un trabajo al uso.

Pronto comprobamos que ese regalo no era solo para nosotros. Tan pronto como se hizo pública la noticia, el asunto se transformó en un sentimiento compartido por familiares, amigos y conocidos. En un torrente de apoyo e ilusión colectiva que, en ocasiones, nos llegaba mediante las situaciones y los interlocutores más inesperados. Una señora desconocida por la calle. Un email espontáneo. Un comentario cazado al vuelo en un bar. De uno u otro modo, cada uno por nuestro lado, comenzamos a darnos cuenta de hasta qué punto el pueblo de Alcoi estaba con nosotros en esto.

Esta certeza resultó ser un arma de doble filo. Por un lado, nos animaba y nos impulsaba a dar lo mejor. Pero por otro lado, hacía más evidente la responsabilidad que el Ayuntamiento de Alcoi había dejado en nuestras manos: desde el principio, nos tomamos nuestra condición de diseñadores del cartel de las Fiestas de Sant Jordi como un cargo más de las mismas.

Un proyecto de todos

Nuestra primera decisión fue clara: queríamos hacer partícipe a la ciudadanía del proceso. Compartir con ellos, en la medida de lo posible, el viaje. Lo conseguimos de varias maneras. Para empezar, decidimos contrastar alguna de nuestras impresiones preliminares con una amplia selección de artistas y diseñadores que en algún momento de sus carreras se hubieran enfrentado al reto que ahora teníamos delante. Queríamos empaparnos de todo lo que cada uno de ellos había vivido en su día y lo hicimos en un almuerzo de trabajo que resultó ser un pistoletazo de salida tan inolvidable como enriquecedor.

Fue solo el primero de una serie de encuentros que nos permitieron acercar el proceso a la gente y, por otro lado, conocer personas dentro de la órbita festera que, cada una a su manera, nos ayudaron a comprender qué debía transmitir el cartel.

El último de estos encuentros, en el que coincidimos con los principales cargos de las fiestas, fue todo un Master en alcoyanía. En él pudimos comprobar algo que llevábamos percibiendo desde el primer día del proyecto: la pasión por las fiestas de Sant Jordi trasciende profesiones, ideologías y generaciones.

A medida que pasaban las semanas y las reuniones, se fue haciendo evidente que aquello, en realidad, suponía mucho más que el diseño de un cartel. Sus sentimientos asociados y compartidos por el pueblo de Alcoi trascendían las escuetas dimensiones del tradicional marco de madera exhibido durante las fiestas en la Plaza del Ayuntamiento.

Decidimos tomarnos aquel hallazgo al pie de la letra. Convertirlo en el centro de nuestro proyecto: no solo íbamos a diseñar un cartel. También íbamos a tratar de que sucedieran cosas fuera de él.

Redescubriendo a Sant Jordi

A medida que nos documentábamos en torno a los iconos tradicionalmente asociados a las fiestas de Sant Jordi, la fascinación por el propio patrón de la ciudad fue creciendo. Sant Jordi se reveló como un auténtico punto de encuentro de culturas, leyendas y devociones humanas. Reconocido como el componente más universal del Santoral, es además uno de los ejemplos más claros del fenómeno conocido como sincretismo: es de las poquísimas figuras presentes en las tres principales religiones monoteístas (cristianismo, islamismo y judaísmo).

Esta condición de nexo entre personas de razas, credos y entornos muy distintos nos convenció de que la imagen de Sant Jordi debía ser la protagonista absoluta del cartel.

Nos planteamos visualizar a un Sant Jordi distinto, pero reconocible por el ciudadano de la ciudad. Una versión del patrón que respetara la tradición, pero apoyándose en un espíritu contemporáneo cercano a códigos visuales habituales en la estética editorial o el mundo de la moda.

El primer paso fue contar con la colaboración del Sant Jordiet para encarnar y humanizar al mito, al conocer la idea, tanto el como su familia se volcaron de lleno en el proceso cargados de entusiasmo. El segundo, arroparlo con una combinación de técnicas que aportaran un valor diferencial al cartel.

La elaboración

La tradición industrial, textil y artesana del pueblo alcoyano marcó de un modo importante el proceso de elaboración de la obra. Expertos en diversas disciplinas colaboraron para alcanzar el resultado final. El atuendo de Sant Jordi, planteado como una yuxtaposición entre la tradición y una aproximación más actual a la figura del patrón, supuso la confección de una pieza exclusiva de vestuario que suavizara la naturaleza guerrera del peto comúnmente asociado al santo.

La muralla sugerida en el entorno que le rodea fue construida ex profeso para el cartel, que en su versión final toma la forma de una aerografía híper-realista que tiene como base una sesión fotográfica realizada en estudio por especialistas del equipo de diseño.

El marco de la obra, habitualmente ajeno a esta, fue sustituido por una sola pieza metálica que formaba parte integral del conjunto, aportando volumen e información asociada a las fiestas y a la propia figura de Sant Jordi.

La presentación de la presentación

El propio evento de presentación del cartel también debía ser distinto. Planteamos una locución previa que contextualizara el diseño final e invitara a los asistentes a reflexionar en torno a la figura de Sant Jordi. El texto, hecho voz y corazón por el simpar Juli Mira, creó un ambiente de expectación a la altura de nuestro patrón.

Un punto de encuentro

Una de las premisas y los retos que nos habíamos fijado fue conseguir que el concepto vertebrador del cartel trascendiera el propio lienzo y sirviera como base para acciones asociadas.

El resultado de este propósito se tradujo en la celebración de un encuentro al que asistieron importantes representantes de las tres grandes religiones monoteístas.

Durante el evento, titulado “Sant Jordi, Punto de Encuentro de culturas, leyendas y devociones” y organizado por el Ayuntamiento de Alcoi con la colaboración de la Asociación de Sant Jordi, se hizo hincapié en la visión que cada religión tiene del patrón de la ciudad, así como en los puntos de contacto que su figura presenta entre las distintas fes. La conversación, celebrada en L’Agora, fue moderada por Pepa Fernández, presentadora del programa de RNE “No es un Día Cualquiera”.

El encuentro no solo nos sirvió para explorar y poner en valor la figura de Sant Jordi. También fue una gran ocasión para abrir la ciudad de Alcoi al exterior: diversos medios nacionales se hicieron eco de la iniciativa y dieron difusión a ese sentimiento que tanto nos gusta compartir a los alcoyanos.

El evento nos proporcionó, además, la oportunidad de iniciar una relación directa con varios de los participantes en el mismo, que quisieron, espontáneamente, vivir la fiesta desde dentro. Una prueba más de la legendaria capacidad de nuestro santo para establecer puentes.

¿Qué nos ha dado el cartel?

Sí, ha pasado un año desde el comienzo del proyecto. En breve, se anunciará al responsable del cartel de este año al que, por supuesto, brindaremos todo nuestro apoyo. Pero nosotros seguimos teniendo la sensación de que esto no ha acabado. La semilla plantada y la puesta en valor de la figura de Sant Jordi sigue dando sus frutos: recientemente, se han puesto en contacto con nosotros diversos teólogos y catedráticos de historia para plantear el proyecto del libro – El Corazón de Jorge –

Por eso, cuando nos preguntan eso de “¿Qué os ha dado el cartel?” nos gusta responder en clave de futuro: creemos que aun le queda mucho por darnos. A nosotros y con ello a nuestras fiestas y a nuestra querida ciudad de Alcoi.

José Miguel i Antonio Piñero

Esperando al bus

Artículo de opinión de Luis Tomás, alcalde de Beniarrés

En muchos pueblos de la comunidad valenciana el transporte público deja mucho que desear, son muchas las comarcas deficitarias en este y otros servicios públicos. Los que hemos tenido o tenemos responsabilidades de gobierno, o incluso contactos con las distintas administraciones con competencias sabemos lo complicado que resulta dar cobertura a todas las necesidades de nuestros ciudadanos, residan dónde residan.

En el caso del transporte público, por ejemplo, en Beniarrés, hace años que el servicio venía siendo “horrible”, por muchas circunstancias, con el pretexto de la “falta de usuarios” que hacía que esta prestación fuera totalmente deficitaria, hasta tal punto que  hace aproximadamente dos años y medio desapareció. Muchos vecinos estábamos  indignados y me puse a buscar una solución que me permitiera encontrar una mínima explicación a tan dramática situación de aislamiento. Lo intenté, hable con casi todos los responsables de aquella desagradable decisión, y no obtuve más que una “gran decepción”, más aún cuando la percepción vecinal que quedó es que era “culpa del partido popular”, y no les faltaba razón, pues era quién gobernaba en la administración autonómica y era de su completa competencia. En aquel momento las “críticas más feroces” vinieron alimentadas por la oposición, llámese PSPV o COMPROMÍS, y no les falta razón, yo mismo se la reconocí.

Ahora que vamos ya para año y medio de Gobierno “Progresista”, con el PSPV y COMPROMIS, al frente de las responsabilidades de gobierno y del ejercicio de las competencias autonómicas en materia de transporte en nuestra Comunitat, el autobús sigue sin pasar, y en cambio, no “oigo” ninguna “voz” que revindique este servicio. Estos señores que ahora nos gobiernan tenían soluciones para todo cuando estaban en la oposición, en cambio, no proponen ninguna para restablecer este servicio público, pero siendo esto grave aún lo es más,el no haber recibido contestación ninguna a la carta firmada por cuatro alcaldes vecinos, solicitando una reunión.

Recuerdo cuando de niño el correo llegaba a Beniarrés en unas sacas que recogía el empleado de correos del propio autobús, y me pregunto…¿no habré recibido la contestación a la referida carta porque el autobús no llega?. Todos los gobiernos hacen cosas buenas y malas. Todos cometemos errores, y por eso los electores cambian su voto castigando a unos y otorgando su confianza a otros. Pero en mi humilde opinión, si yo estoy en la oposición y me pongo a denunciar una merma o eliminación de un servicio público, lo mínimo que puedo hacer cuando entro a gobernar es reponerlo.

Puede que mi opinión, les parezca “ventajista” pero no lo es. Primero, porque lo mismo que pido ahora, se lo pedí al anterior gobierno y este aunque me atendió, no llegó a solucionarlo; y en segundo lugar, porque como vecino y Alcalde mi obligación es no dejar de reivindicar algo que considero de justicia. Ahora lo grave es que no se me atienda, ni se me dé ninguna explicación, cuando además ya no lo pido yo sólo en nombre de mis vecinos de Beniarrés, si no en el nombre de los habitantes de cuatro pueblos junto a sus Alcaldes, por eso recurro a la Prensa.

Mientras, seguro que al Botánico llegan los autobuses, y nosotros a resignarnos yendo a esperar el Autobús a ver si llega algún día con la Carta.

Aparecen misteriosas señales en Alcoy

Artículo de Opinión de Nacho Palmer, edil del Partido Popular en Alcoy

Si circulan por la Av. Pais Valencià, comprobarán que han aparecido unas misteriosas señales que prohíben estacionar. Parece que no tenían que estar ahí.

Una vez terminada la obra de la Av. Pais Valencià y viendo las señales de prohibido estacionar que hay colocadas, desde el PP hemos denunciado que el Gobierno Socialista ha eliminado multitud de estacionamientos. De hecho, hay unas señales que prohíben estacionar en el tramo reformado de la mencionada avenida.

Después de la denuncia del PP y del “bando” del Gobierno Municipal, por un lado me alegro de que vayan a permitir estacionar, y si resulta que tenían previsto prohibir estacionar y al final han cambiado de idea gracias al PP, pues todavía me alegro más, porque era muy mala solución el hecho de eliminar tantos estacionamientos.

Pero ahora, a partir del comunicado del Gobierno Municipal, con chaqueta socialista y Mercedes clase S, me surgen dos cuestiones.

Por un lado la pésima comunicación que tiene el Gobierno de mi ciudad, ni los que estamos en el Ayuntamiento nos enteramos, ni se entera la prensa, y qué decir de los alcoyanos en general.

Ya pasó con la puesta en marcha del doble carril de la Beniata y ahora ha vuelto a suceder. El Gobierno Municipal no comunica nada, son como Juan Palomo, ellos se los guisan y ellos se lo comen.

Por otra parte, resulta que el Gobierno Municipal utiliza los medios del Ayuntamiento para criticar a la oposición. Entonces, si los medios municipales como página web y redes sociales con el nombre de “Ayuntamiento de Alcoy” (no PSOE) se utilizan para hacer política partidista, pues todos los partidos tenemos el derecho de utilizar esos medios.

Pediremos de manera formal el uso de todos los canales municipales, como partidos iguales que somos al tener representación municipal.

Y por último: Señores socialistas del Gobierno Municipal, si la intención es dejar estacionar en la parte derecha del tramo de la Av. Pais Valencià, desde la Casa de la Cultura hasta la calle Bambú, solo tenían que quitar los tornillos de las dos placas que hay puestas, que la pintura ya la pone la empresa de la ORA.

Si hubieran avisado a la empresa de la zona azul de que podían pintar, ya hace tres días que estaría la señalización horizontal.

¿Se lo habrán comunicado a la empresa de la zona azul?

Partida de ping-pong a costa de la paciencia de los demás

Artículo de Opinión de Jorge Sedano, portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Alcoy 

No se puede saber, a ciencia cierta, si la culpa es del Ministerio de Fomento, del Ayuntamiento, del mismísimo demonio, o de los tres. Lo cierto es que las consecuencias de esta larga y deficiente gestión la están sufriendo directamente miles de alcoyanos que ven, día tras día, un puente cerrado a cal y canto, sin fecha de apertura y sin diagnóstico técnico creíble a día de hoy. Y ya van muchos, demasiados días. Mucha revisión, mucho tirante que no tira y poca concreción técnica al respecto. Eso es lo que hay.

Mientras tanto, empresarios, trabajadores, estudiantes y alcoyanos en general sufren a diario las consecuencias. Esto se alarga ya más de lo que toca y dicta el sentido común.

El ping pong es un buen deporte, ‘el y tú más’ no lo és en este momento. Lo único que vale hoy es exponer un diagnóstico real del puente, por parte del Ministerio y marcar un calendario para reabrirlo cuento antes. Por lo menos abrirlo ya a los peatones, especialmente pensando en los estudiantes del Pare Vitòria.

El PSOE Alcoià o la Llei de l’Embut

Article d’ Opinió de Màrius Ivorra, futur portaveu de Compromís Alcoi  

La frase és molt coneguda i utilitzada al nostre poble ‘La llei de l’embut, l’ample per mi, l’estret per tu’. La definició ho deixa clar: «Normes, obligacions, etc., que els qui tenen alguna mena de poder imposen arbitràriament i fan complir als seus subordinats, als pobres, als mancats d’influència, etc., però no pas a ells mateixos». Amb aquesta definició queda reflectida en molts aspectes i gestions la vida del govern de Toni Francés, però en especial hi ha unes que són molt recurrents i afecten a molts alcoians.

La part ampla de l’embut, els privilegis del govern de Toni Francés es poden observar per exemple en un aspecte menor i quotidià com són les llicències d’obra menor. A tots els ciutadans per xicoteta que siga l’obra se’ns obliga a passar per l’ajuntament i presentar projecte que el tècnic verificarà si és necessari i/o si afecta a l’estructura de l’edifici, i el més important pagar unes taxes.

Però clar quan l’obra la fa l’ajuntament a requeriment de l’alcaldia, en este cas una obra menor, la llei de l’embut exerceix tal força d’atracció que no cal que cap tècnic de l’ajuntament verifique la legalitat de l’obra, que cap tècnic de l’ajuntament certifique que l’obra és correcta i per suposat no conste cap expedient. L’estret per als alcoians.

La part ampla de l’embut, els privilegis del govern de Toni Francés es poden observar per exemple en un aspecte important i quotidià com són les llicències d’activitat. A tots els ciutadans per xicotet que siga el negoci o activitat econòmica que vulguen iniciar, tenen l’obligació d’obtenir la corresponent llicència.

Però clar quan és l’ajuntament el que té que demanar la llicència d’activitat la llei de l’embut exerceix tal força d’atracció que no cal, així tenim un seguit d’edificis municipals sense llicència (Poliesportius, Camp del Collao, Llotja Sant Jordi, fins i tot el mateix edifici de l’Ajuntament).

Estic segur que pensaran vostés, eixos edificis son antics i hereus d’altres èpoques, és cert, però la normativa es clara per a tots. Si un veí te que fer una rampa per obrir el seu negoci, que menys que l’ajuntament donara l’exemple tenint tots els seus edificis correctament. La veritat és que un edifici com la Plaça d’Espanya, 1, seu principal del poder local, no tinga les condicions o que s’utilitze la Llotja Sant Jordi per a restaurant quan estan denegant llicències a bars, restaurants, comerços i indústries per tota la ciutat per que l’accessibilitat no la compleixen, és molt trist. L’estret per als alcoians.

Des de Compromís ja vàrem presentar una moció la legislatura passada per solucionar alguns dels problemes com el Poliesportiu Francesc Laporta. La moció fou acceptada i fins i tot amb el compromís de consignació econòmica per part de Toni Francés, però uns quants anys després continuem igual, no s’ha fet res. O com la moció que presentàrem preguntant de qui era la titularitat de la Llotja de Sant Jordi per que no hi ha cap recepció per part de l’Ajuntament d’Alcoi i no consta a cap lloc que eixe espai siga de tots els alcoians.

Com vos deia el PSOE alcoià o ‘La llei de l’embut, l’ample per mi, l’estret per tu’.

Democracia, cuestión de orden

Artículo de opinión de Edu Tormo, concejal del PP en  el Ayuntamiento de Alcoy

Me uno a los que piensan que son bastante mejorables los valores democráticos de nuestra sociedad. Normalmente, de puertas para fuera, “todos somos los más democráticos del mundo” pero cuando se trata de cuestiones que le afectan a uno mismo, entonces el comportamiento se transforma y cualquier argumento es válido para desautorizar o incluso para saltarse el orden establecido.

Y es que el respeto a la norma, al funcionamiento orgánico de cualquier institución o colectivo, al igual que las formas, son preceptos que deberían ser básicos en Democracia.

¿Por qué en este país cuando se quiere cambiar algo no se siguen los cauces legales para hacerlo?

¿Por qué, bajo el pretexto de cuestiones sensibles socialmente, se desprestigia al que discrepa del cambio o de la forma de hacerlo?

¿Y por qué cuando después de toda la operación algo sale mal, la culpa siempre es del estamento superior?

Existen maquinarias de inteligencia que idean operaciones maquiavélicas para justificar lo injustificable y, poder así, dar apariencia de legalidad democrática, a aquello que no la tiene en principio, pero que a costa de repetirlo y justificarlo al final parece normal.

Esto es práctica habitual en nuestra querida España, y lo es a todos los niveles: desde las altas instituciones del Estado como desde las organizaciones más pequeñas a las que tenemos acceso, ya sean asociaciones de vecinos, comunidades de propietarios, o las propias filaes en nuestro Alcoy.

Y es que ejemplos hay de sobra… En Cataluña, en relación a su independencia, se ha vulnerado el ordenamiento jurídico, no se ha respetado la voluntad manifestada en las urnas, se ha tomado medidas ilegales e inconstitucionales… Y cuando alguien discrepa se le acusa de anticatalán y queda desprestigiado por la sociedad. Y claro, si algo va mal la culpa es para el Estado o el gobierno Español.

Aun así, estoy convencido que se puede conseguir un buen funcionamiento de la instituciones y de cualquier colectivo por pequeño que sea, pero para ello debemos trabajar y adquirir una cultura democrática que no tenemos.

No podemos intentar ganar en la calle lo que no se ha ganado en las urnas, no se deben desprestigiar los resultados electorales cuando no son los deseados y los cambios tienen que conseguirse sin saltarse la ley. Y desde luego, sobre todo en Democracia, también hay que respetar a las minorías.