Benilloba disfrutó de sus fiestas patronales en el ecuador de agosto
Benilloba ha sido durante este mes de agosto uno de los municipios del Comtat que ha vuelto a vivir con intensidad sus tradicionales Fiestas de Moros y Cristianos, unas celebraciones plenamente arraigadas en la localidad y que cada verano reúnen a vecinos, festeros y visitantes en torno a un amplio programa de actos. La cuenta atrás hacia los festejos comenzó semanas antes de los días centrales y uno de los primeros momentos destacados tuvo lugar el pasado 25 de julio con el descubrimiento del cartel anunciador de las Fiestas, dando paso a diferentes iniciativas previas antes de que Benilloba se adentrara de lleno en sus jornadas grandes.
El programa festero arrancó con la tradicional Nit de l’Olla, una jornada en la que sobresalió el habitual desfile marcado por el humor, los disfraces y las referencias a la actualidad. Tras ella llegó la festividad de la Asunción, el 15 de agosto, y este día comenzó a primera hora de la mañana con la Diana que tuvo uno de sus momentos centrales durante la tarde con la esperada Entrada de Moros y Cristianos. Las tres Filaes de Benilloba, Moros del Castell, Cristians de La Palmera y Moros de l’Arrabal, recorrieron las calles del municipio con sus respectivas bandas de música y diferentes acompañamientos, dando forma a uno de los actos más multitudinarios y representativos de las celebraciones en el que también destacó José Ramón Martí, alcalde de la localidad, que este año ejerció de capitán.
La jornada del 16 de agosto estuvo especialmente dedicada al patrón de Benilloba, Sant Xoxim. La vertiente religiosa adquirió todo el protagonismo con los diferentes cultos celebrados en su honor, entre ellos la misa solemne y la posterior procesión general. Junto a la imagen del patrón también recorrieron las calles Santa Ana y la Virgen de los Dolores, en una de las estampas más tradicionales de las fiestas patronales. Posteriormente, la programación avanzó el día 17 de agosto con la escenificación de las batallas entre Moros y Cristianos y el tradicional enfrentamiento por hacerse con el control simbólico de la población. El desenlace dejó finalmente la victoria de las tropas de la cruz, siguiendo el argumento histórico que caracteriza esta parte de los festejos.
Los festejos llegaron a su fin el 18 de agosto, poniendo el broche a varios días de intensa actividad festera. La última jornada reservó también un espacio especial para los más pequeños, con diferentes actividades infantiles en la piscina municipal, cerrando así unas fiestas en las que Benilloba volvió a combinar tradición, música, devoción y participación popular.
Imágenes: Juanmi Pastor y Enrique Morrió





