Las tropas cristianas recuperan Alcoy tras una atronadora batalla de arcabuces
Alcoy afronta la recta final de sus Fiestas de Moros y Cristianos tras una tarde marcada por la Embajada Cristiana y el posterior Alardo, actos que han escenificado la reconquista de la Villa por parte de las tropas cristianas tras la victoria mora de la mañana. A las 16:30 horas ha comenzado la tradicional Estafeta en la Plaça d’Espanya en la que la jinete de la Filà Contrabandistas ha emprendido una veloz carrera en el momento en el que las huestes de la media luna han rechazado la petición que traía para entregar la Villa a las herederos de Jaume I.
A continuación, se ha celebrado la Embajada Cristiana, anunciada por el sonido de clarines y tambores. El parlamento ha corrido a cargo de Tono Delgado, actual Embajador Cristiano, quien ha defendido la devolución de la Villa al bando de la cruz ante la atenta mirada del público que llenaba la plaza. Sin acuerdo entre las dos partes, el acto ha dado paso al Alardo, con nuevas descargas de arcabucería en el entorno del castillo y gran parte de las calles del Centro de la ciudad, instante que ha servido para agotar los casi tres mil kilos de pólvora que se han empleado este año en los disparos.
Después se ha representado la habitual lucha cuerpo a cuerpo entre los principales personajes de la Fiesta y los cargos de este año. El desenlace ha concluido con la recuperación del castillo por parte del bando cristiano y el izado de la bandera de la cruz en lo alto de la fortaleza. La programación festera continuará al anochecer con el traslado de la imagen pequeña de San Jorge hasta la iglesia del patrón y más tarde llegará la esperada Aparición de Sant Jordiet, Mateo Vilaplana Blaak, desde lo alto del castillo y acto que pondrá el cierre a la trilogía festera de este año marcado por el inicio de la conmemoración del 750 aniversario del patronazgo de San Jorge.




