Los Reyes Magos desafían a la lluvia en Alcoy en una apoteósica Cabalgata
Sus Majestades de Oriente han cumplido con la tradición y han visitado de nuevo Alcoy en la tarde de este cinco de enero. Ha sido en el transcurso de la mágica y esperada Cabalgata, la más antigua de España y que llegaba en esta ocasión a la 141 edición, desafiando además a la Borrasca Francis que está dejando frío, lluvia e incluso nieve en nuestras comarcas.
El desfile ha arrancado sin apenas lluvia a las seis de la tarde, tras una mañana marcada por las precipitaciones, y ha comenzado al inicio de El Camí como estaba previsto enfilando después la calle Sant Nicolau. La comitiva la han encabezado los heraldos de la ciudad seguidos del portador de la estrella a caballo, bailes populares e incluso la presencia del Embajador Real en su carroza ayudado este año por el actor alcoyano Pau Durà. A continuación, y en una parte central, han desfilado Melchor, Gaspar y Baltasar sobre sus camellos acompañados por un gran séquito de ayudantes, antorcheros y portadores de elementos identificativos de cada monarca. Pese al mal tiempo, las calles del Centro estaban completamente abarrotadas de público y los Reyes Magos no dejaron pasar la oportunidad de saludar a centenares de pequeños e incluso mostrarles a los más pequeños su afecto en forma de besos y abrazos.
Uno de los momentos más esperados fue La Adoración a la Sagrada Familia en la Plaza de España, sobre las 20:00h, y que se desarrolló bajo una fina lluvia que apenas llegó a entorpecer el instante. Como es habitual, los Soberanos bajaron de sus monturas para acercarse al centro de La Bandeja mientras volteaban con fuerza las campanas de la iglesia de Santa María, sonaba el Aleluya de Haendel y se disparaba un vistoso espectáculo piromusical que aplaudieron los miles de espectadores que presenciaban el momento cubre de nuestra centenaria Cabalgata. Tras ello, y una vez encendida de nuevo la ornamentación navideña, la Cabalgata continuó por la calle Sant Llorenç hasta concluir en la parte final de la Avinguda del País Valencià.
La guinda la pusieron los más de 400 pajes que se encargaron de repartir los regalos a domicilio, sin usar este año las largas escaleras rojas para subir hasta los balcones de las casas, como medida preventiva ante la lluvia. Sin duda alguna una imagen única que identifica al ‘Nadal Alcoià’ y que resume a a perfección el gran milagro que se renueva en Alcoy cada cinco de enero con la visita de los Reyes Magos de Oriente.







