Condenan a 22 años de prisión al acusado de asesinar a su novia en Alcoy
La Audiencia Provincial de Alicante ha condenado a 22 años, 6 meses y 1 día de prisión al hombre acusado de asesinar a su novia el 23 de octubre de 2022 en el domicilio que ambos compartían en Alcoi, tras asestarle múltiples cuchilladas.
La sentencia, dictada por el magistrado que presidió el juicio celebrado entre el 12 y el 20 de enero, aplica el veredicto del jurado popular y absuelve al acusado de los delitos de amenazas de muerte y maltrato habitual, aunque lo condena como autor de un delito de asesinato cometido con alevosía y ensañamiento, concurriendo además las agravantes de parentesco y de discriminación por razón de género. Además de la pena de prisión, el tribunal le impone una medida de libertad vigilada durante diez años, que se ejecutará tras el cumplimiento de la condena, así como la obligación de indemnizar a los familiares de la víctima con un total de 255.437 euros.
La resolución judicial, que puede ser recurrida en apelación ante el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana, recoge que la pareja inició su relación sentimental en enero de 2022, con convivencia ocasional en la vivienda de ella. Tras una ruptura en el verano de 2022, la relación se reanudó meses después.
Los hechos probados indican que el 15 de octubre de 2022 se produjo una discusión entre ambos en la Playa de San Juan (Alicante), motivada por la pérdida de un teléfono móvil. Durante el altercado, el acusado comenzó a increpar, perseguir y hostigar a la víctima, hasta el punto de que un vigilante de seguridad tuvo que auxiliarla y ofrecerle traslado en vehículo hasta su domicilio, que resultó ser el del propio acusado.
Finalmente, en la madrugada del 23 de octubre, sobre las dos de la mañana, el hombre cogió un cuchillo de cocina de 14 centímetros de hoja y acuchilló reiteradamente a su pareja en distintas partes del cuerpo, como la clavícula, la cara y el cuello. Una de las heridas le perforó un pulmón, causándole la muerte, según consta en la sentencia. Tras el ataque, el acusado arrojó el cuerpo por la ventana de la cocina, impactando contra una uralita.
El fallo subraya que el condenado actuó aprovechando que la víctima estaba sola y desarmada, con el objetivo de asegurar la eficacia del ataque, que se produjo de forma repentina, impidiéndole defenderse. Según el magistrado, la joven solo pudo interponer los antebrazos de manera instintiva.
Asimismo, la sentencia destaca que el agresor incrementó de forma intencionada el terror y el sufrimiento de la víctima, a la que acuchilló hasta 18 veces en apenas un minuto, continuando el ataque incluso cuando ya se encontraba en fase de agonía. La joven agonizó durante unos tres minutos, sola y desangrándose en el baño. El tribunal concluye que el crimen estuvo motivado por los celos y el carácter posesivo del acusado, con la intención de manifestar un sentimiento de superioridad sobre su pareja por el hecho de ser mujer.
Imagen: COPE ALICANTE

