Alcoy venera con devoción al Jesuset del Miracle
Alcoy celebró el pasado fin de semana los actos centrales de la festividad en honor al Jesuset del Miracle, una tradición profundamente arraigada en la ciudad, que recuerda además el robo y posterior hallazgo de las Sagradas Formas ocurrido en el año 1.568. Las celebraciones arrancaron el pasado 13 de enero con el Pregón, que corrió a cargo este año de la Presidenta de la Asociación de San Mauro Mártir Ana María García, y siguió después con el novenario estructurado en tres triduos que han estado dedicados a las familias y vocaciones, los sacerdotes, catequistas y vida consgrada; y las asociaciones religiosas de la ciudad.
Ya el viernes por la tarde, durante la celebración de la misa tras la bendición eucarística, se pronunció el sermón del robo y hallazgo de hace 458 años a cargo de Don Juan José Silvestre Valor. Posteriormente, el viernes, se llevaron a cabo las solemnes vísperas incluyendo un acto de desagravio, la bendición eucarística y la santa misa a la que asistió el descendiente histórico de Joan Esteve ‘Joan l’Aixà’. Tras ello, llegó el día grande, y ayer domingo la jornada arrancó con la singular Misa del Tullidet en el Monasterio del Santo Sepulcro. Posteriormente, a las once de la mañana, se efectuó el traslado del Santísimo Sacramento desde la iglesia de Santa María hasta el mencionado templo del Santo Sepulcro donde posteriormente arrancó la celebración solemne de la eucaristía. Esta estuvo presidida por Don José Vilaplana, Obispo Emérito de Huelva, y en el transcurso de la misma se leyó el voto solemne que hizo la Villa de Alcoy el 6 de enero de 1569 para recordar cada año la intercesión del Jesuset del Miracle en el hallazgo de las sagradas formas que fueron robadas de la parroquia.
La mañana avanzó con la procesión por las calles del Centro, marcada este año por las fuertes rachas de viento, pero que no impidió la celebración de la misma. El Grup de Danses Sant Jordi, con sus bailes populares, abrió la comitiva en la que estuvieron presentes las asociaciones religiosas de la ciudad junto a la imagen del Jesuset del Miracle y el Santísimo Sacramento bajo palio portado por el Gremio de Labradores. Durante el acto se realizaron varias paradas de adoración al mismo Santísimo, en varios altares repartidos por las calles en las que transcurrió la mencionada procesión, y esta última terminó en el interior de Santa María mientras la Colla de Campaners d’Alcoi hacia voltear con fuerza los bronces del templo.

